III Encuentro Nacional de Infancia Misionera
Madrid, 2 y 3 de mayo de 2009

Agradeceríamos el envío del correspondiente control de publicación o difusión a encuentroinfancia@omp.es, para hacerlo llegar a los 17.000 misioneros españoles en el mundo.
 

1 de abril de 2009 - Año IV - Nº 653

Niños keniatas estarán presentes en el III Encuentro Nacional de Infancia Misionera
............................................................................

Intención misionera del Santo Padre para el mes de abril
............................................................................

Radio María en la República Democrática del Congo
............................................................................

Centenario del Carmelo de Hué, Vietnam
............................................................................

Presencia capuchina en Kenia
............................................................................

 

Niños keniatas estarán presentes en el III Encuentro Nacional de la Infancia Misionera

OMPRESS-MADRID (1-04-09) Los niños de Almería que participaran en el III Encuentro Nacional de la Infancia Misionera que se celebrará en el Pabellón Telefónica Arena de Madrid los próximos 2 y 3 de mayo, transmitirán un saludo muy especial de los niños keniatas. Así lo ha comentado la misionera comboniana, Trinidad Rodríguez, que está preparando a un grupo de aproximadamente 50 niños almerienses que viajarán a Madrid.

Esta misionera española trabajó 18 años en Kenia y sabe que también los niños africanos intentan cumplir con el lema de la Infancia Misionera: “Los niños ayudan a los niños”. Antes de partir de Kenia hace un año, los niños africanos le encargaron especialmente que saludara “a los niños cristianos, a los blancos”.

Según la religiosa, los niños keniatas “saben compartir”. La ayuda que estos niños pueden prestar a los de países más desarrollados, no es económica, pero pueden enseñarles a ser más generosos y felices; tal vez porque no tienen nada, entienden mejor la importancia que tiene disfrutar ese poco con otros. “Aquí necesitan mucho, allí con una pelota de trapo y una cuerda, y con tener algo para comer es suficiente”, añade la misionera.

El grupo de niños almerienses, integrado por niños del Colegio Mater Asumpta y de la Parroquia San Pío X, que participarán en el Encuentro de Madrid y se identificarán con el color “azul”, representando a Asia, se está preparando “a conciencia” para la cita de Madrid, a través de catequesis preparatorias y ensayos de la canción “Hoy, mañana y siempre”, elegida canción del Encuentro.

Después del Encuentro Nacional, los niños almerienses tienen previsto celebrar en junio otro encuentro a nivel local.

 

Intención misionera del Santo Padre para el mes de abril

OMPRESS-ROMA (1-04-09) “Para que los cristianos que trabajan en los territorios donde son más trágicas las condiciones de los pobres, de los débiles y de los niños, sean un signo de esperanza con su intrépido testimonio del Evangelio de la solidaridad y del amor” es la intención misionera indicada por el Papa para este mes de abril.

El Santo Padre Benedicto XVI ha resaltado lo intrínsecamente unidas que están la esperanza y el don de uno mismo a los demás en su encíclica “Spe Salvi”:

“Sufrir con el otro, por los otros; sufrir por amor de la verdad y de la justicia; sufrir a causa del amor y con el fin de convertirse en una persona que ama realmente, son elementos fundamentales de humanidad, cuya pérdida destruiría al hombre mismo. Pero una vez más surge la pregunta: ¿somos capaces de ello? ¿El otro es tan importante como para que, por él, yo me convierta en una persona que sufre? ¿Es tan importante para mí la verdad como para compensar el sufrimiento? ¿Es tan grande la promesa del amor que justifique el don de mí mismo? En la historia de la humanidad, la fe cristiana tiene precisamente el mérito de haber suscitado en el hombre, de manera nueva y más profunda, la capacidad de estos modos de sufrir que son decisivos para su humanidad. La fe cristiana nos ha enseñado que verdad, justicia y amor no son simplemente ideales, sino realidades de enorme densidad. En efecto, nos ha enseñado que Dios –la Verdad y el Amor en persona– ha querido sufrir por nosotros y con nosotros. Bernardo de Claraval acuñó la maravillosa expresión: Impassibilis est Deus, sed non incompassibilis, Dios no puede padecer, pero puede compadecer. El hombre tiene un valor tan grande para Dios que se hizo hombre para poder com-padecer Él mismo con el hombre, de modo muy real, en carne y sangre, como nos manifiesta el relato de la Pasión de Jesús. Por eso, en cada pena humana ha entrado uno que comparte el sufrir y el padecer; de ahí se difunde en cada sufrimiento la con-solatio, el consuelo del amor participado de Dios y así aparece la estrella de la esperanza. Ciertamente, en nuestras penas y pruebas menores siempre necesitamos también nuestras grandes o pequeñas esperanzas: una visita afable, la cura de las heridas internas y externas, la solución positiva de una crisis, etc. También estos tipos de esperanza pueden ser suficientes en las pruebas más o menos pequeñas. Pero en las pruebas verdaderamente graves, en las cuales tengo que tomar mi decisión definitiva de anteponer la verdad al bienestar, a la carrera, a la posesión, es necesaria la verdadera certeza, la gran esperanza de la que hemos hablado. Por eso necesitamos también testigos, mártires, que se han entregado totalmente, para que nos lo demuestren día tras día. Los necesitamos en las pequeñas alternativas de la vida cotidiana, para preferir el bien a la comodidad, sabiendo que precisamente así vivimos realmente la vida. Digámoslo una vez más: la capacidad de sufrir por amor de la verdad es un criterio de humanidad. No obstante, esta capacidad de sufrir depende del tipo y de la grandeza de la esperanza que llevamos dentro y sobre la que nos basamos. Los santos pudieron recorrer el gran camino del ser hombre del mismo modo en que Cristo lo recorrió antes de nosotros, porque estaban repletos de la gran esperanza”.

 

Radio María en la República Democrática del Congo

OMPRESS-MADRID (1-04-09) El 25 de marzo, día de la Anunciación (patrona de Radio María en todo el mundo), se puso en marcha Radio María en el Congo Kinshasa. Es la Radio Maria nº 58.

En este caso, esta nueva emisora en el Congo ha sido posible gracias a los oyentes españoles que han costeado los equipos técnicos comprados en Sudáfrica para el Congo.

“Han estado mucho tiempo esperando que la guerrilla se pacifique y por fin se ha puesto en marcha. Es por tanto una buena noticia para compartir con los oyentes y que se den cuenta de que cuando dan un donativo a Radio María, son misioneros,  ayudan con el diezmo que damos a las naciones pobres, para que puedan poner Radio María”, explica Esteban Munilla, director de Radio María.

Esta radio comenzó en enero de 1987 en Italia con una gran dimensión misionera que le ha llevado a extenderse a otros países. En África, además del Congo Kinshasa donde se acaba de abrir una nueva emisora de Radio María, está presente en otros 14 países. En Asia está presente en Filipinas e Indonesia. Y en Oceanía, en Papúa-Nueva Guinea.

 

Centenario del Carmelo de Hué, Vietnam

OMPRESS-ROMA (1-04-09) El pasado 19 de marzo, los carmelitas han celebrado con alegría y con acción de gracias, el centenario de la implantación del Carmelo de Hué, el primero que se abrió en Vietnam,

Lisieux fundó el Carmelo de Saigón en 1861 y Hanoi, en 1895. “Fundad Carmelos en Annam, será bien honrado el Señor…” Fue la inspiración que dio santa Teresa de Jesús a Mons. Lefèbre, detenido por la fe en las prisiones de la ciudadela de Hué. Puesto que el anuncio celeste se dio en su territorio, Hué pidió también la gracia de tener un Carmelo. Tras las conversaciones preliminares, Mons. Allys, obispo de Phacusa, Vicario Apostólico de la Cochinchina septentrional, fue a Hanoi para traer a las Carmelitas fundadoras: la Madre Aimée de Maria, del Carmelo de Mans (Francia), la Madre San Juan de la Cruz, del Carmelo de Blois, Hna. María del Santo Sacramento, de Saigón, Hna. Aimée de María, de Hanoi, y Sor María, de Tours. Llegaron a Hué el 2 de octubre de 1909, en la fiesta de los santos Ángeles. Las llevaron solemnemente a la catedral de Phu Cam, luego fueron trasladadas en barca a la Santa Infancia de Kim Long, cerca del lugar del futuro Carmelo, donde fueron alojadas por las Hermanas de San Pablo de Chartres durante tres meses, mientras se construían los primeros edificios. Cuando estuvieron terminados, las Carmelitas se trasladaron a su monasterio, cuya clausura provisional, hecha de tablas desunidas, permitía a los niños satisfacer su curiosidad… y decirse entre ellos: "Están vestidas como san Antonio".

El monasterio y la capilla fueron dedicados a santa Teresa. En 1923, el Carmelo de Hué fundó parcialmente el Carmelo de Iloilo (Filipinas). En 1925, fundó también el Carmelo misionero de Cholet (Francia), que ahora está cerrado. El 5 de diciembre de 1929, el Carmelo de Hué fundó también el Carmelo de la Santa Faz en Thanh Hoa (ahora en Nha Trang).

En abril de 1975, Vietnam padeció una revolución cruenta. Para evitar los bombardeos y las masacres, todos los conventos y monasterios de Hué partieron hacia el sur del país. La comunidad de Hué se refugió en Saigón. Se instalaron en el terreno que pertenecía a la parroquia Binh Trieu. Cuando la situación del país mejoró un poco, todas las congregaciones religiosas regresaron a Hué. Pero, por orden del Arzobispo, Mons. Nguyen Kim Dien, su Carmelo permaneció aún en Binh Trieu.

El 19 de junio de 1992, la Hna. M. Teresa Consolata fue elegida Priora. El 16 de julio de 1993, bajo la protección de la Virgen María del Monte Carmelo y de San José, se comenzó a reconstruir el Carmelo: la clausura, la capilla, las habitaciones, el patio…, todo dispuesto para favorecer la vida comunitaria y contemplativa del Carmelo. Las Carmelitas viven felices, en una atmósfera tranquila, en un lugar apto para la oración y el desarrollo de la vida contemplativa.

El 17 de abril de 1996, la Madre Priora M. Teresa Consolata y seis Hermanas profesas partieron para Hué, a fin de restablecer el Carmelo en esa ciudad. Ahora, a pesar de las dificultades de la reconstrucción, en el Carmelo de Hué, todo se desarrolla normalmente. El 15 de octubre de 1996, en la fiesta de santa Teresa, se concelebró una primera misa para la reinauguración del monasterio, bajo la presidencia de Mons. Theophane Nguyen Nhu The con 14 superiores de diferentes congregaciones, los superiores regionales, en presencia de todas las superioras religiosas.

En un principio, Binh Trieu y Hué formaron un Carmelo único. La priora iba a Hué cada dos meses para ayudar a las Hermanas. Pero, en 1998, el Carmelo de Hué se instaló definitivamente. El 10 de abril de 1998 recibieron el escrito de la erección canónica del monasterio de Binh Trieu, con fecha del 14 de marzo de 1998, cuyo titular es Nuestra Señora del Monte Carmelo. Actualmente, el Carmelo de Hué está integrado por 40 monjas.

 

Presencia capuchina en Kenia

OMPRESS-KENIA (1-04-09) Las recientes celebraciones jubilares en la Diócesis de Garissa han dado ocasión para poner de relieve la presencia capuchina en Kenia. Su primer obispo, Mons. Paul Darmanin, ha celebrado sus bodas de plata junto con la Diócesis en la catedral de la Virgen de la Consolación el pasado 22 de marzo del 2009. Al término de la celebración el Obispo manifestó su gratitud a todos los que en el pasado y en el presente han contribuido al desarrollo de la Diócesis. Ha agradecido a los misioneros pioneros, los Padres de la Consolata, los Padres del Espíritu Santo y los hermanos de Malta y al mismo tiempo a los muchos sacerdotes, las congregaciones de religiosos y religiosas y los misioneros laicos que han trabajado juntos durante estos 25 años. Después de sus palabras de agradecimiento, el Obispo descubrió una placa conmemorativa del 25º aniversario de la Diócesis de Garissa y de su Ordenación episcopal. Luego el arzobispo Alain Paul intervino para agradecer al Obispo Darmanin su eficaz ministerio de pastor.

La Diócesis de Garissa cuenta con el territorio más extenso de todas las Diócesis de Kenia. Tiene una extensión de cerca de 142.704 km² y una población de 813.330 personas, de las cuales 6.690 son católicos. Existen seis parroquias asistidas por 13 sacerdotes ayudados por religiosos y religiosas, misioneros y misioneras laicos. La Diócesis fue erigida por Su Santidad el Papa Juan Pablo II en 1984. Comprende toda la Provincia del nordeste y el distrito de Tana River de la Coast Province. La evangelización del territorio tuvo lugar al inicio del siglo XVI gracias a los Misioneros Agustinos en Faza, sobre la isla de Pate y en Lamu. Una actividad misionera más intensa se tuvo, de nuevo, con los misioneros del Espíritu Santo en los últimos años del 1940 procedentes de Mombasa; a ellos luego se unieron los Misioneros de la Consolata. En el 1974 llegaron a la región los capuchinos de Malta. En el 1976 el territorio, que formaba parte de la Diócesis de Mombasa y Meru, fue declarado Prefectura apostólica y luego elevado a Diócesis en 1984 bajo la guía del Obispo Paul Darmanin.


 © Copyright, Obras Misionales Pontificias de España
C/ Fray Juan Gil 5 - 28002 Madrid - Teléfono: +34 91 590 27 80
http://www.omp.es      E-mail: dir.nal@omp.es

Este servicio es gratuito y se envía sólo las direcciones que lo han solicitado. 
Para darse de baja, cambios de dirección y comentarios contacte con:
prensa.misiones@omp.es
Las noticias contenidas en este boletín pueden ser reproducidas citando la fuente OMPress


Volver a Obras Misionales Pontificias